Los errores comunes tras una pérdida de datos

  • Tras una pérdida de datos el usuario decide borrar el disco y restaurar las informaciones mediante la copia de seguridad. Pero en ocasiones esto sólo sirve para darse cuenta de que esta copia o no funciona, o no está actualizada. Como se han eliminado los datos originales hay pocas posibilites de recuperar la información perdida.
  • Cuando una unidad de disco deja de girar, el usuario asume que no funciona, compra otra similar y la cambia. Dado que los componentes de los discos duros habituales contienen informaciones específicas sobre la unidad original, así no se solventará el problema, ya que el nuevo componente no estará programado para «comunicarse» con los originales.
  • Al no escuchar cómo gira la unidad de disco el usuario cree que el cabezal está atascado. En un intento de realizar un «arreglo rápido», el usuario extrae la unidad y la golpea contra su mesa infligiendo un daño físico a la unidad e incluso provocando que algunos datos pasen a ser irrecuperables.
  • Cuando un disco duro se moja, y poniendo en práctica uno de los mitos más comunes en la recuperación de datos, el usuario intenta remediar esta situación utilizando un secador y dañando con ello aún más el disco.
  • El usuario suele optar por emplear un programa de comprobación del sistema operativo como CHKDSK, el FSCK o la Mac Disk Utility para solventar lo que considera un error de funcionamiento. Si la unidad está dañada físicamente y el usuario ejecuta un programa de este tipo se deteriorará aún más la unidad complicando el proceso de recuperación de datos.